el precio


Que puede haber quien nos critique y quien nos rechace. Sí, es el precio que hay que pagar por dar el paso a una vida de aventura y de riesgo y de afirmación.

Pero se puede ser una mente que hace pequeños a los demás o una mente que hace grandes a los demás. Uno elige cuál quiere ser, y uno elige si quiere ser sensible a las mentes que empequeñecen.

Ante la crítica o la mirada de los demás, “gracias, pero no acepto su regalo”.